Neurodiversidad y prácticas terapéutica
Para familias

Neurodiversidad y prácticas terapéutica

respeto, objetivos y colaboración

CF
capyABA Francesca Ramírez Bontá

El enfoque de neurodiversidad plantea que las variaciones neurológicas (autismo, TDAH, etc.) son parte de la diversidad humana y que las intervenciones deben priorizar el bienestar, la autonomía y la calidad de vida más que la mera normalización de conductas (Singer, 1999; Silberman, 2015). Esto implica replantear metas clínicas hacia lo funcional y significativo para la persona y su familia.

En la práctica, integrar la perspectiva neurodiversa significa co‑diseñar objetivos con la familia y, cuando sea posible, con la persona misma; priorizar comunicación funcional, habilidades de autonomía y ajustes sensoriales; y respetar la identidad y preferencias del usuario (Kapp et al., 2013). Las técnicas basadas en evidencia pueden combinarse con este enfoque siempre que se mantenga la ética, el consentimiento informado y la transparencia.Adoptar la neurodiversidad en equipos clínicos mejora la relación terapéutica y la adherencia a largo plazo: fomenta intervenciones centradas en la persona, reduce daños y promueve la inclusión social. Formar a los profesionales en perspectiva neurodiversa es clave para ofrecer servicios respetuosos y efectivos.

Referencias bibliográficas


- Singer, J. (1999). ‘Why can’t you be normal for once in your life?’ From a ‘problem with no name’ to the emergence of a new category of difference. In M. Corker & S. French (Eds.), Disability Discourse (pp. 59–67). Open University Press.

- Silberman, S. (2015). NeuroTribes: The legacy of autism and the future of neurodiversity. Avery.

- Kapp, S. K., Gillespie‑Lynch, K., Sherman, L. E., & Hutman, T. (2013). Deficit, difference, or both? Autism and neurodiversity. Developmental Psychology, 49(1), 59–71.